Transparencia
Una oferta desglosada y razonada. Cada euro tiene su porqué y usted lo conoce antes de decidir.
Ecrila
Nacimos de una convicción sencilla: una pieza de lujo conserva su valor mucho después de la primera mano. Ecrila existe para reconocerlo, ponerle precio con rigor y liquidarlo de inmediato.
Nuestra filosofía
Cuatro principios que no negociamos, recogidos en cada valoración que firmamos.
Compramos en firme. Cuando aceptamos una pieza, le entregamos una oferta en efectivo, cerrada y sin condiciones suspensivas. No hay depósito, no hay espera al comprador, no hay comisión que erosione el importe acordado. Lo que firmamos es lo que recibe.
Lo hacemos a la vista. Cada estimación se desglosa: el modelo, el año, el estado, la procedencia y la cotización vigente en el mercado secundario europeo. Usted ve cómo se construye la cifra, porque un precio que no se puede explicar no merece su confianza.
Y lo hacemos con discreción. Sus piezas y su nombre permanecen fuera de cualquier escaparate. Atendemos en salones privados, bajo cita, con la reserva que exige el patrimonio que se nos confía.
Detrás de cada cifra hay un comité de expertos —gemólogos, relojeros y especialistas en marroquinería— que examina, autentica y tasa cada objeto a mano. Ningún algoritmo sustituye al ojo que ha visto miles de piezas.
Lo que nos define
Una oferta desglosada y razonada. Cada euro tiene su porqué y usted lo conoce antes de decidir.
Un comité de gemólogos, relojeros y autenticadores que tasa a mano, pieza por pieza, sin atajos.
Salones privados, cita reservada y absoluta discreción sobre cada pieza y cada nombre que se nos confía.
Una sola Ecrila, un solo estándar, en las principales plazas del continente. Pago en efectivo, allí donde esté.